sábado, 22 de abril de 2017

PETER GABRIEL - OVO


A finales de 1997 fui invitado por Mark Fisher a unirme a él en la creación de una experiencia visual y musical para el London’s Millennium Dome (de Londres). Pasamos el primer año intercambiando ideas sobre la narrativa y el concepto visual. Se nos pidió hacer algo que refleje un poco del pasado, del presente y del futuro, por lo que sugerí desarrollar la trama en torno a las luchas de tres generaciones de una familia. Pensamos que podríamos hacer esto en tres actos. En el Acto 1, la naturaleza es el foco, y se basa en los tiempos prehistóricos, agrícolas. Acto 2 es nuestro período industrializado, y finalmente Acto 3 se desplaza hacia el futuro, la integración de la naturaleza y la tecnología.
OVO cuenta la historia de tres etapas de nuestra evolución a través de las vidas de estas tres generaciones. Se trata de la transición de una familia, dividida por conflictos internos y por los grandes cambios que ocurren a su alrededor. También es una historia de amor. Tenemos un padre (Theo) que ama la tierra y todo lo que crece de ella, que encuentra una manera de trabajar con la naturaleza, incluso a través de él sólo sabe de una manera - a su manera. Una madre (Bet), que se sienta en su telar y ve el futuro emergente en los patrones de ella teje, es incapaz de reconciliar las disputas que dividen a su familia y, finalmente, se vuelve contra su propio hijo. Un hijo (Ion), con una pasión por las máquinas, inicia una revolución, diseñada para liberar a su pueblo, pero termina esclavizarlos. Y una hija (Sofía), cuya tranquila y la infancia encantada termina cuando ella se enamora de uno de los misteriosos SkyPeople, Skyboy. Con el tiempo ella desafía a su padre y hermano por amor y conduce a su pueblo lejos de la destrucción. Skyboy se transforma de Romeo a los rebeldes, mientras observa a su pueblo siendo excluidos y oprimidos por la expansión del imperio industrial de los iones. OVO, Sofía y el hijo de Skyboy nacido en el momento de la inundación, se envía hacia un futuro incierto en un nido flotante que navega el cielo.


Desde el año pasado (1999) me concentré en la música. Trace las referencias populares tradicionales británicas con la ayuda de Richard Evans y Simon Emmerson, ambos de los que saben mucho más sobre el tema, y ​​luego trataron de desarrollar música que refleja muchas de las diferentes culturas que conforman la Gran Bretaña contemporánea. A pesar de que no siempre pueden ser obvias, hay influencias y elementos de Asia, África, Caribe, Oriente Medio, Australia y las tradiciones musicales europeas. Desde un zanfona del siglo 12 hasta un didgeridoo, desde los ritmos pulsantes de The Dhol Fundation a los caños de The Black Dyke Band, del lamento árabe por sobre el tambor y el bajo a los meditativos momentos con sección de cuerdas, la banda sonora es una verdadera mezcla. Realmente disfrute trabajar con los cantantes, todos los cuales han añadido mucho a la música. Elizabeth Fraser (Cocteau Twins), Paul Buchanan (The Blue Nile), Larla O Lionaird, Neneh Cherry y Richie Havens son algunos de mis voces favoritas y yo estaba encantado que estuvieran dispuestos a ser parte de este proyecto. Sus performances abarcan una verdadera gama de emociones que llevaron a la familia OVO a la vida.

Peter Gabriel

jueves, 20 de abril de 2017

ROLLINS BAND – LIAR


No pasó desapercibido para cierto e inescrupuloso público, aunque fuera de este selectísimo grupo no fue muy popular que digamos. La banda hizo lo suyo, que no fue poco ni tampoco cualquier cosa, y (¿Por qué no decirlo?) lo hizo bien raro… También hubo cambio de formaciones, además de discos en estudio, versiones demo, y canciones en vivo… Pero llegó el momento que el hombre, el mismísimo Don Henry Rollins, se cansó largo todo a la mierda aludiendo diferentes bloqueos y demás. Entonces se dedicó al cine, también a los monólogos e hizo giras. Si, según conto el mismo Don, previo a un recital, lo pasaron a saludar Laurie Anderson y Lou Reed (Dos expertos monologuistas de los cuales él es fan)… ¡Y como no se va a poner nervioso ante semejantes oyentes! Pero esto ya es otra historia…
Aquí la canción que lo llevo a la fama, aunque no a la fortuna…
Quisiera agregar también, si se me permite, que no cuesta mucho que Robert Fripp podría estar por allí con su silla alta, claro está. Tocando (¿Por qué no?) con la Rollins band por ahí escondido, tal su flema inglesa…

Dos potencias se saludan, mi general!

sábado, 15 de abril de 2017

SERGIO COSCIA - UNA ENTREVISTA

“Más música escuchás, más libros lees, más películas ves, más debieras aprender sobre todo…”


Se predispuso como nadie a responder esta clase de preguntas que otro hubiera ninguneado. Pero como buen melómano se dispuso a taparme la boca con su aguda visión de la música y alguna cositas más… Ah sí, casi me olvido, es escritor acaba de salir publicado su libro “Los 138 discos que nadie te recomendó”, está a diario con su disquería “Mondo Rabioso” en la galería Corrientes angosta y además “Lalala Radio” en línea las 24 hs con música de Spinetta…

Sergio Coscia con uds…


Acaba de salir editado tu libro “Los 138 discos que nadie te recomendó”, escrito en coautoría con Ernesto Gontrán Castrillon. Y teniendo en cuenta el resultado final quería que me cuentes con que metas arrancaron este proyecto y si hubo algo que les haya quedado atragantado?

Siempre dije que sólo hay una cosa tan buena como escuchar música: ¡hablar de música! Y me parece que es una necesidad que con el tiempo se intensifica. Ese disfrute que en los años formativos era más individual y solitario, se convierte en un territorio compartido, en algo que nos comunica, aún entre extraños, de una manera inmediata. ¡Si hasta he podido comprobar que los músicos, instrumento en mano, hacen lo mismo: hablar de lo que están tocando, de la música de sus colegas o sus maestros!
En el caso específico del libro, ese disfrute tuvo el objetivo de desafiar las encuestas, el canon, esa cosa instituida y aburrida de los 1000 mejores y todo eso. Precisamente porque habiendo tanta música de la que hablar, se acaba hablando siempre de los mismos artistas y obras, y eso tiene encima el daño colateral de provocar que repitamos de manera acrítica ciertos juicios que se establecen como inamovibles. El libro es apenas rasgar la superficie: bien podríamos, de habernos dejado, ¡escribir los 1138 discos! Y proponiéndonos eludir el canon, evitamos discos sobre los que siempre es grato escribir, aunque obviamente, lo hubiéramos hecho desde otra mirada, o incluso en algunos casos, poniendo en duda que tal o cual obra maestra lo sea en verdad. Pero bueno, ¡hubiera sido el Señor de Los Anillos, o de Los Discos!

Pero entonces un libro que habla sobre música, aparte de la infinita curiosidad que representa para una especie en vías de extinción como el melómano : ¿Tiene que contar una historia? ¿O hablar de música, por momentos, puede parecer más interesante que la música en sí? ¿O, en todo caso, que buscas transmitir cuando hablas de música?

En nuestro caso, tratamos de evitar, o reducir al mínimo, las referencias autobiográficas. Aunque un recorrido por gustos y pasiones siempre está contando inevitablemente algo. De contar una historia, como disquero que soy, la tentación es grande e iría por ese lado: tantos personajes, tantos gestos en común, tantas maneras compartidas o distintas de relacionarnos con los discos, que la experiencia de disquero me permite atestiguar de una manera privilegiada. Y sí, como dije antes, creo que a veces uno termina de escuchar un nuevo disco o uno viejo al que volvió después de mucho tiempo, e inmediatamente surge la necesidad de compartirlo con alguien: en ese punto, la música puede parecer una mera excusa para la amistad.
En mi caso particular, me atrae interrogar la música, descifrar su misterio, que a veces no resulta en otra cosa que traducir a palabras lo que ella dice con notas y silencios. Describir lo que sentimos, preguntarnos qué sucede con ciertas melodías que nos emocionan, y por qué sucede. El texto, como la música misma, acaba ocupando un espacio entre un misterio absoluto y nosotros. Una de las citas más maravillosas que leí sobre la música es de Oscar Wilde, que decía que “la música es el tipo perfecto de arte: no puede decir nunca su último secreto”. Quizás por eso escuchamos tanta música, y no paramos de hablar y escribir sobre ella.

Tuve la suerte de ir al festejo del primer año de “LALALA RADIO” en el “Caras y Caretas” y, además de sorprenderme por el anfiteatro, me pareció grandioso el festejo en general. Pero quede sorprendido por dos cosas principalmente Javier Malosetti (No ya como bajista sino como presentador) y Lito Epumer que no soy quien para descubrirlo pero toca como si fuera un pendejo y lo hace del carajo. Y quería que me cuentes ¿Cómo sigue LALALA radio y cuales son los proyectos a futuro?.

Lalala Radio sigue siendo un proyecto quijotesco nacido de la pasión y el amor por la obra de un artista irrepetible, y que logró establecerse como una idea necesaria para mucha gente y para muchos músicos relacionados a ese universo. En tal sentido es un éxito, y fue lo que se vió esa noche del Caras, que resultó mágica, conmovedora, inolvidable.
El desafío es enorme. Son 24 horas de programación. Hay que generar contenidos continuamente, y el trabajo es mucho. Lo vamos sorteando, creo, con acierto: no sólo hacemos de la obra de Luis algo vivo, continuamente puesto en nuevos contextos, sino que tratamos que se convierta en disparador hacia otras cosas: pasar la música de quienes lo marcaron a él, de los músicos que trabajaron con él (cosa que no hace nadie) y otras cosas que durante este segundo año se irán incorporando. Hasta dónde llevaremos el proyecto es imposible de saber. Mientras siga siendo un proyecto romántico, sin ningún viso comercial ni financiación ni apoyo de producción alguna, todo depende de nosotros y la gente, y ciertos límites que de todas maneras sorteamos, creo, con el trabajo y la pasión. Lo bueno es que no nos cansamos, más bien al contrario, es un proyecto que nos moviliza a diario, nos da alegría hacer, y es un continuo motor, sobre todo en un momento tan oscuro como el actual.

Desde el 2011 estas con la disquería Mondo Rabioso (En la galería Corrientes angosta) y parece un buen sitio para gente que no tiene otro lugar (Unos desclasados, digamos). De hecho siempre que uno se acerca están en el medio de discusiones acerca de música y tal vez escuchando y/o mirando videos de Miles Davis o Frank Zappa o lo que fuera. ¿Están intentando salvar al mundo? ¿O es uno de los pocos lugares en los que no es necesario hablar de El Chano de Tan Biónica?

La disquería es como la Radio: un lugar del que me enorgullezco, un humilde rincón vivo que mucha gente siente como propio, y al que es una felicidad ir todos los días, sabiendo que no van a faltar amigos con los que encontrarse. Y encima, como modo de vida, en mi caso, ¡el ideal! Todos los musiqueros hemos leído quizás Alta Fidelidad, la novela de Nick Hornby. Y todos los que formamos parte de Mondo sabemos y sentimos que si Nick Hornby conociera Mondo, haría una novela mucho mejor, y con montones de personajes e historias increíbles. En más de un sentido, el proyecto de la radio tanto como del libro, han sido hijos directos de la disquería, y han nacido allí. Creo que eso lo explica todo ¿no? Eso, los proyectos, pero también, y más importante aún, las amistades formadas en ese pequeño lugar, que son las que luego llevan a cabo esos proyectos.  No podemos a esta altura salvar el mundo, pero sí a nosotros. Y quizás contribuir a que nuestros pequeños mundo sean, aunque sea por un rato, un poco mejor.

Conociste desde que eras un pibe a Spinetta y más allá de los gustos y la admiración que cada uno pueda llegar a tener todos tenemos nuestros discos favoritos y nuestros no favoritos, digamos. Te imagino bastante crítico con lo que escuchas pero me gustaría saber si tenes de Spinetta algún tema o disco que lo saltees, que lo pases de largo y de existir esa canción o disco me gustaría saber el motivo.

De la obra de Luis se puede hablar días enteros. Todo lo que hizo, y lo que hizo y no registró, es tan pero tan vasto e inimitable, que su análisis resulta inagotable. Su obra nos ha marcado a muchos de una manera única. En ese aspecto, uno puede discutirle, obviamente, ciertas decisiones: porqué eligió poner en tal disco tal tema, y no tal otro que tocó en vivo por la misma época y nunca grabó, por ejemplo. O ciertos criterios de producción, o lo que fuera. O sentir que en algunos casos, la versión definitiva registrada en disco no logró transmitir lo que ese tema fue en vivo cuando lo escuchamos la primera vez, o podría haber requerido una toma mejor. En fin, múltiples detalles, pero nada que uno llegue a odiar o a decidir ignorar, porque todo forma parte de un recorrido riquísimo, con sus altos y bajos como toda gran obra, pero decididamente colosal.

Respecto al rock internacional que fue lo último que te voló la peluca. Te pregunto porque estos últimos años podemos escuchar canciones sin prácticamente distinguir quien es el intérprete. Y teniendo en cuenta el advenimiento de plataformas virtuales de discos como puede ser Spotify. Entonces ¿Después de Nirvana paso algo que valiera la pena? ¿O el último gran disco de la historia es “Physical Graffiti”?

Del último par de décadas, siempre vuelvo a Radiohead y me interesa conocer cada cosa que Haga Damon Albarn. Por otro lado, la producción de Mark Kozelek, profusa y diversa, siempre me atrae y me depara sorpresas. No deja de haber gratos descubrimientos, discos o bandas desconocidas o conocidas pero no masivas, que uno se va topando entre búsquedas conscientes o encuentros casuales. Pero también eso se va dando hacia atrás: descubrir cosas viejas que uno dejó pasar de largo en su momento, o directamente desconocíamos. Nunca es algo lineal, pero por otro lado, para los que tenemos cierta edad (y es algo que he comprobado también con los más jóvenes) queda claro que en lo que se refiere a nuestra cultura, los sesenta y los setenta son la época de oro. Como se ha dado en toda la historia de la humanidad y el arte, no se puede pretender que en cada generación, o en todo lugar o época, haya un continuo y renovado estallido de creatividad. O algo nuevo que sacuda todo y logre modificar el parámetro o influír de manera directa a millones al mismo tiempo. Eso se da cada tanto.

¿Qué banda pensas está llevando o llevo el legado de Spinetta, si es que esto puede ser remotamente posible. “Divididos”, tal vez, “Pez”, “Los Visitantes” en algún momento o los “Illia Kuryaki and the Valderramas”? ¿Un poco todas estas bandas y a su manera?

Ninguno de los nombrados puede arrogarse el llevar ese legado adelante. Es más, si me apurás, en algunos casos diría como el Flaco: soy el más influyente, pero no se nota demasiado”. Pero no quiero ser crítico. El Flaco es una presencia gigantesca, dominante y determinante, pero un poco como la de Borges o Piazzolla: todos los respetan, todos tienen o quisieran tener algo de ellos, pero nadie escribe o hace música como ellos. Al mismo tiempo, lo contaminan todo, porque como suele decirse, se escribe desde ellos o por ellos, o directamente contra ellos, para diferenciarse y liberarse de esa sombra mayúscula.

“La máquina de ser feliz”, recibió buenas críticas por lo general, y García hace tiempo (Décadas tal vez) que parece disfrutar de un nivel de popularidad que excede la música. Y sucede que más allá de la música que haga, sea buena o mala, van a hablar de él y esto tal vez dice un poco de la actualidad musical. Te consulto acerca de su música porque, por ejemplo hace poco David Lebón editó “Encuentro supremo” y la inmensa mayoría de los mortales ni se enteró. Así como en su mayoría apenas se enteraron de “El tiempo es veloz” pero no sucedió así con “Yendo de la cama al living” del mismo año o cerca. No comparo discos, pero si la situación y me resulta inevitable pensar en el público. ¿Cómo ves al público de hoy en día?

Tema complejísimo. Como sucede con la política, vivimos bombardeados por los medios también en este sentido. Ciertos personajes exceden la importancia de su obra, o son necesarios más como eso, personajes que venden y que pueden ser usados para múltiples cosas, que como artistas. Por otro lado, la futbolización del público es un mal endémico. Toda la historia del arte y el quehacer artístico, es un continuo y enorme comentario y crítica sobre sí mismo. La mayoría del público se ha encolumnado detrás de ciertos artistas como si fueran camisetas, con una postura acrítica, fanática y escudada solamente en lo sentimental. Me parece lamentable. Cuando te dicen “sobre gustos no hay nada escrito” es, como decía Borges, el argumento mediocre que sirve para cerrar toda discusión, y no para enriquecerla, como debiera ser. Más música escuchás, más libros lees, más películas ves, más debieras aprender sobre todo, y eso te pone inevitablemente en la posibilidad de empezar a distinguir lo genial de lo bueno de lo mediocre. Pero pareciera que todo se reduce a “quién sos vos para criticar a tal o cual” o “tal es un genio, callate la boca”, y entonces son todos genios, y todos los discos son buenos (mal de la crítica especializada, frívola y amiguista) y ciertos próceres son intocables o porque los van a ver trescientas mil personas, o porque lo dicen ciertos medios. Y vuelvo a insistir: como sucede con la política, frente a esa postura, toda posibilidad de diálogo enriquecedor y profundo se cierra. Y eso que decíamos antes, lo hermoso y estimulante de hablar de música, se torna imposible.


¿Hay una decadencia irreversible en el rock? Los Brian Eno, Robert Fripp, o los Hammill o los Gabriel o los Frank Zappa, no van a volver jamás? Es decir : ¿El rock cayó en una trampa y se convirtió en lo que siempre criticó? ¿O simplemente cada cosa tiene su momento y su lugar y lo que pasó, pasó? O hoy por hoy conviene que Coldplay por ejemplo, en representación de esos inglesitos inescrupulosos que nunca transpiran y siempre lucen planchaditos (Como diría Luca), llene estadios?

Creo que más o menos está explicado antes. Hubo una explosión de creatividad en un lugar y una época determinadas, y a través de un par de generaciones. Eso no puede repetirse continuamente. En ese sentido puedo ver quizás una degradación, o cierto vacío o confusión, y por otro lado, la clara puesta en perspectiva hace que también se vea ya con claridad que esa época y ese cúmulo de obras son definitivamente un canon histórico, establecido y fijo allí para el estudio y la discusión de las generaciones venideras.

Sex Pistols, The Clash, The Jam, The Damned… ¿Aporto algo el punk aparte de escandalizar a señoras bien y no tan bien de la isla? ¿O se puede rescatar más del post punk como ser Joy Division o Bauhaus o The Cure o hasta Siouxsie o del pre-punk como The Stooges o New york dolls? ¿Qué tal Ramones?

Me parece que el punk tuvo más importancia como gesto que como movimiento musical. El sacudón que promovió tuvo un significado más necesario y trascendente que la propia producción artística. Con el tiempo me di cuenta que lo que en el momento me deslumbró de esa época, es lo que permaneció con el mismo brillo tiempo después, y son todos artistas o discos que nunca fueron propiamente Punk, o fueron por suerte mucho más que eso:  Television, The Clash, Talking Heads…

¿Qué disco o discos estas podrido de escuchar? Nada de amiguismos por favor…

¿Me la juego, o hacemos mejor una lista de imprescindibles, de esos artistas que después de medio siglo de escuchar música, uno ya no puede vivir sin escucharlos? Me la juego, a riesgo de que se ofendan muchos: a esta altura puedo prescindir de muchos nombres “clásicos” que ya no escucho. Los Stones, Pink Floyd mismo, Creedence, Queen, hasta los Doors, Beach Boys, o solistas como Sting, Springsteen, el mismísimo Dylan… ¡quizás muchos lectores se escandalicen! Pero espero que se entienda: toda esta gente sonó en mi vida en algún momento, pero la felicidad verdadera y diaria, de un largo tiempo a estar parte, me la dan muchísimos otros.

Por último : ¿Quiénes inventaron el rock? ¿Unos negros esclavos del Mississipi o, si me voy al carajo, lo podemos encontrar en el árbol genealógico de la música irlandesa (Como ser “The Pogues” y sus antecesores directos “The Dubliners”)? Sting tenía una teoría, medio infame por cierto, que hablaba de los orígenes del blues y decía que era una forma musical indígena cuya base es del norte de Inglaterra en las cuencas carboníferas...

Me encanta la versión irlandesa de la historia, y puedo suscribirla. A esa le sumaría, con la misma arbitrariedad quizás, la música africana. Y para traducirlo a la cultura que más nos interesa, creo que los músicos británicos al convertir el pop en rock lo llevaron a la escala de arte. Y que el rock americano, que salvo honrosas excepciones, nunca me conmovió demasiado, pone en evidencia que es la música de raíz negra, del jazz al funk pasando por el soul y el rythm & blues, la que prevalece como verdaderamente determinante. En ese amplio arco se inscriben todos mis gustos. ¡Que son mucho más que 138 discos que nadie te recomendó!


MUCHAS GRACIAS SERGIO!

jueves, 13 de abril de 2017

Whitesnake: El hijo purpura – 2ª Parte. (Por Tavinho)


En la presentación del informe sobre Whitesnake del mes pasado llegamos hasta el álbum “Saints and sinners” de 1982. Este trabajo incluye temas como “Llorando en la lluvia”, “Victima del amor” y el hit radial "Aquí voy nuevamente" (Here i go again). Porque a partir aquí es cuando el grupo logra reconocimiento masivo e inicia el camino al éxito. Pero especialmente con el siguiente álbum “Slide it in” (Deslízate y penetra) de 1984, que contiene entre otros temas el recordado video promocional “Love is no stranger”. El grupo, ya bien ensamblado, contaba nada menos que con Jon Lord en teclados, John Sykes en guitarra y Cozy Powell en los parches más Neil Murray en bajo participó del primer mega festival sudamericano junto a los grandes… El Rock in Rio de 1985 (el 1°) trajo a nuestro continente no solo a Whitesnake sino que bajaron a América Latina por primera vez Iron Maiden, Ac/Dc, Scorpions y otros monsters como Ozzy Osbourne que derrochaban en el metal de la época.
La actuación de la banda de David Coverdale resultó ser de lo mejor, sobre todo porque presentaba el álbum lanzado unos meses atrás. También su nuevo guitarrista, el talentoso ex-“Tygers of Pang Tang”, John Sykes ingresa a Whitesnake y le dio un nuevo aire al sonido del grupo. A partir de aquí se encamina a lograr el ingreso a un mercado que hasta el momento se le había negado: EEUU.
1987 - Del Hard al Glam Rock...
Luego de Rock in Rio y la gira presentando “Slide It In” llega la apertura del mercado norteamericano. Esto fue posible por la incorporación del talentoso y experimentado tecladista Don Airey. Quien ya había pasado por las filas de “Rainbow” y que, años después y no por casualidad, fue el encargado de reemplazar nada menos que a Jon Lord en Deep Purple. Pero no fue el único cambio ya que Coverdale despidió a John Sykes (algunos sostienen que por problemas de cartel) e ingresarían Adrian Vanderberg y Vivian Campbell (ex Dio) a tomar el rol de guitarristas, junto a Rudy Sarzo (Quiet Riot) en el bajo... Ahora sí, la banda estaba lista para la conquista del público yanqui. Airey se encargó del manejo musical y la banda se convirtió, para tristeza de muchos, en un grupo de sonido soft. Dejó de ser una banda de Hard Rock y se transformó en un grupo de Glam más orientado a Bon Jovi, Poison y Europe que a Deep Purple. Perdió muchísimos fans que se desencantaron con Coverdale pero logro el objetivo de ingresar comercialmente al circense mercado norteamericano. Lo cierto que el álbum “1987” fue, por lejos, el disco más vendido en la historia de la banda. El hit más repetido hasta el día hoy: “Is this love?”, la versión superglam de “Here i go again” y “Crying in the rain”… Fue demasiado para los fans más ortodoxos quienes se sintieron traicionados en su esencia, pero la banda triunfó comercialmente...

En 1989, reemplazando a Vivian Campbell, ingresa quien por entonces era considerado EL guitarrista del momento: Steve Vai. Entonces el grupo entra a estudio para registrar un excelente material que lleva por título "Slip of the tongue" (Un toque de lengua). Y Vai graba todas las guitarristas ya que Vandenberg había sufrido un accidente en el brazo... Este trabajo sigue la línea de su antecesor aunque no es tan exitoso como este. Quizá contiene mejores melodías y otra calidad compositiva entre las que se destacan "The deeper the love", "Now you’re gone" y "Sailing ships"...



Luego la gira promocional y llegarían los años 90 donde Steve Vai abandona el grupo para reiniciar su frondosa carrera solista. Whitesnake comienza una etapa de transición donde se producen cambios de formación, con varios años sin nuevos trabajos de estudio y alguna seria afección vocal que padecía Coverdale, todo indicaba el final de su carrera…


… Pero eso lo dejamos para la próxima...

sábado, 8 de abril de 2017

METALLICA y MICHAEL KAMEN – NOTHING ELSE MATTERS (ELEVATOR VERSION)



Lo notorio, aunque no lo único en esta versión, es la impronta que le dan los arreglos orquestales con la dirección de Michael Kamen. El ambiente que alcanzado aquí lo podemos encontrar, con sus diferencias lógicas, en las colaboraciones que prestó el director hasta ese momento. Pink Floyd, David Gilmour, Roger Waters, David Bowie, Queensrÿche, Queen son algunas de sus intervenciones. Además de una considerable foja de películas en las que participó haciendo la banda sonora. Hetfield (El cantante en cuestión, para quien no lo conoce) la pensó así, sin guitarras eléctricas ni percusión. Y aunque esta excepcional versión no formó parte del denominado “Álbum negro”, este, no por nada, trajo bajo el brazo unos cuantos cambios. Con el correr de las escuchadas se hace evidente, que Metallica buscaba otras formas…

ESA TE LA DEBO...

sábado, 1 de abril de 2017

CESAR FUENTES RODRIGUEZ - UNA ENTREVISTA


"¿TE IMAGINÁS A ALGUIEN PREGUNTANDO SI TIENE VERGÜENZA DE TENER EN SU CASA EL ALBUM BLANCO DE LOS BEATLES?"

Es reconocido por haber trabajado en el hoy mítico “Heavy rock & pop” junto al Ruso Verea y Alejandro Nagy. Hizo de las suyas con “Ave César” En los medios gráficos también incursionó dejando su huella en la revista “Riff Raff”, “Madhouse”, luego “Epopeya” y más tarde en “Requiem” entre otras colaboraciones. Escribió libros, biografías y novelas una biografía no autorizada de “Iron Maiden” y “Mundo gótico”, “La hinchada caballerosa” y “El infierno y los celacantos”. Hoy conduce “Tiempos violentos” desde la Rock & pop todos los domingos a partir de las 22 hs y tuvimos el honor de cruzar algunos pareceres. Y esto es lo que nos dijo…

Tenías un trecho recorrido cuando arrancaste en el Heavy Rock & pop (Habías trabajado en Riff raff y creaste la Madhouse con un grupo de amigos), pero más allá de esto ¿Cómo te sentías haciendo un programa así y cual o cuales fueron los programas que habías escuchado y que te sirvieron de guía?.

Fue una época maravillosa sin duda. Se podía hacer radio de una manera en la que hoy resultaría imposible por las exigencias comerciales. En aquel entonces estaba todo por hacer y la atención que el oyente ponía en el dial era invaluable. Yo no escuchaba mucha radio por entonces porque no había mucho que me identificara en ella, más allá de un Dolina o algún programa puntual como Cuero Pesado, pero no creo haber tomado gran influencia de ello. No tuve guía, realmente. La Heavy nos dio la oportunidad de improvisar y ser nosotros mismos, y además permitió la colaboración de muchísima gente que aportaba desde su lado conocimientos o roces particulares con la música, con las temáticas sociales o incluso, como en mi caso, con la historia, la literatura y la mitología. Cuando yo caí a los estudios de Rock & Pop advertí que lo que faltaba era material fresco y novedades y aporté más que nada eso porque estaba en contacto con muchas fuentes de afuera y me llegaban discos de todos lados. Eso, más el oficio periodístico, me dieron la tónica para funcionar. Lo demás… recuerdos inolvidables y diversión nocturna a rabiar.

En el 2012 volviste a la Rock & pop para hacer “Tiempos violentos” y me gustaría que me cuentes como ves el programa desde adentro y cuáles son las perspectivas a cumplir.

Cuando me ofrecieron el programa lo encaré como un unipersonal que requería ante todo mucha música e información precisa antes que excesiva. Tres horas un fin de semana no permiten desarrollar demasiadas temáticas o perderse en disquisiciones pero además transcurren en una época donde cualquier información se ve superada por la inmediatez de Internet. Así que la idea era armar un programa ameno con música variada y abundante y que las ideas conceptuales no fueran más allá de un bloque de media hora. Los dos años en que hice tándem con Harry Salvarrey mantuvieron la premisa y ahora sigo en ello. Lo estupendo es que el programa no ha parado de crecer y se ha mantenido ajeno a los devaneos de las diferentes administraciones de la radio. El público metalero, además, es fiel como pocos… o, debería decir, como ninguno, y mucho más abierto de lo que los desconocedores creen. Y creo que hasta ahora no lo defraudé, ni pienso hacerlo porque yo me siento parte de ese público, de esa tradición y de ese sentimiento.

Además de radio escribiste biografías e incursionaste en la novela pero tus libros en general tienen una parte que no se si llamarla espiritual pero que solapadamente se respira. Por ejemplo en “Mundo gótico” uno puede leer en la introducción : “La oscuridad, el terror y la melancolía de la muerte siempre estuvieron presentes en el arte de una manera u otra, como parte de la experiencia humana…” ¿Está en vos creer en algo más de lo que se ve o con lo que está a la vista alcanza o tal vez esto último fue variando con los años?.

No creo en nada espiritual que sea ajeno a la razón, si esa es la intención de la pregunta. Pero adoro la fantasía porque abre puertas. El punto es que a mí no me interesa creer, prefiero saber. Y saber cuesta. Implica esfuerzo, dedicación y la posibilidad cierta de fracasar. Cualquier necio cree en ideologías, en patrias o en religiones ciegamente porque es fácil dejarse llevar por la opinión en lugar de investigar y ver el mundo con los ojos limpios de prejuicio. Yo me inclino por fomentar la duda antes de afirmar algo de lo que no tengo pruebas. Y este pensamiento sólo se fue intensificando con los años. De hecho, mi novela “El Infierno Y Los Celacantos”, que trata de los sueños en pugna con la razón, tiene ese ideario como trasfondo.

En estos últimos años y con el advenimiento de las redes sociales, de alguna manera, se impuso la infame moda de señalar al que está en falta y como consecuencia de esto a reclamarle una respuesta, un gesto. Y hace muy poco ocurrieron los desgraciados sucesos de Olavarría pero no pretendo consultarte acerca de esto sino del significativo énfasis que pusieron los seguidores del Heavy en cuanto al gesto o un hacerse cargo no percibió de Indio. Quería saber cuál es tu opinión teniendo en cuenta que hace poco más de un año Phil Anselmo hizo el saludo nazi en un festival y no hubo tanto reclamo de sangre como ahora. Es decir, no comparo sucesos sino las respuestas que generó cada uno de estos dos gestos en los cuales la empatía con el artista es primordial, pero también como repercutieron estos dos hechos a nivel periodístico.

Opino totalmente lo contrario. A Phil Anselmo lo mataron en los medios especializados, lo obligaron a retractarse y tuvo que cancelar conciertos y participaciones porque la sociedad actual no se banca la expresión de un pensamiento políticamente incorrecto. La maldición de las redes sociales es la que señaló Umberto Eco (y que también fue malentendida cuando la manifestó): en Internet se pronuncia todo el mundo y tiene el mismo valor la opinión del experto que la del tonto del pueblo, pero esto no es rechazar el derecho del tonto a expresarse sino denunciar que no hay filtros ni parámetros que nos faciliten evaluar los juicios. Pero volviendo a lo de Anselmo, la antidiscriminación es el nuevo nombre de la censura en las llamadas "sociedades libres". Con esta modalidad se castiga a la gente por las ideas que manifiesta en lugar de castigar a las ideas por su estupidez intrínseca. La antidiscriminación hostiga a quienes hacen el más mínimo comentario incómodo sobre raza, religión, nacionalidad, moda, política o extracción social pero no combate las raíces del problema. Se persiguen herejías sociales como antes se perseguían herejías religiosas, manejando la descalificación y la demanda de arrepentimiento como el sambenito y la coroza de los autos de fe. La Inquisición hacía exactamente eso en tiempos de oscurantismo: condenar a los que pensaban diferente y adjudicarles el mote de "brujos", "herejes", "blasfemos", "desviados"... Ante el menor comentario que contradiga la ortodoxia cultural en la que vivimos, los acusamos de "racistas", "xenófobos", "homofóbicos" o "machistas" y los quemamos en las hogueras de la televisión y las redes sociales.

Quería saber tu opinión porque resulta llamativo que el público heavy, en general, se haya encargado de denostar a Indio. Porque es probable que posea algún ingrediente que produzca amor/odio por ser acaparador de público y con un distintivo como son sus slogans (“El pogo más grande del mundo”; “La misa”). Pero además de esto logra convocar 200.000 o 300.000 personas para un solo evento. Es algo que ninguna banda o solista de Argentina puede conseguir y pareciera que molesta alguien así.

Me sorprendés completamente con este comentario. No me parece que el público heavy en general haya hecho semejante cosa, no percibí eso para nada, ni por asomo ni de casualidad. Me resulta un despropósito absoluto una afirmación tan temeraria y desafortunada. En lo que a opinión personal respecta, se me ocurre que a grandes convocatorias se deben ofrecer grandes responsabilidades, y en este caso particular, todos los sectores involucrados las tuvieron. Donde no corresponda una responsabilidad penal cabrá una responsabilidad moral. Pero tanto los organizadores, como los funcionarios que otorgaron los permisos y no realizaron los controles, como el propio artista y también el público que asistió (amén de su condición de víctima) son responsables.

¿Como ves al Heavy metal y a la música en general? ¿Qué queda después de la despedida de Black Sabbath? ¿El futuro del metal puede estar en Suecia?

El presente del Metal no es diferente del del rock en general y del de la cultura pop como movimiento de masas de la posguerra. Aquel Big Bang de los cincuentas y sobre todo de los sesentas se ha ido diversificando y enfriando, y continuará haciéndolo hasta diluirse en el tiempo. Es inútil hablar de recambio porque no hay recambio posible cuando la experiencia es única. No habrá otro Black Sabbath ni otro Iron Maiden del mismo modo que no habrán otros Beatles o Stones. Nuestra capacidad de asombro está vulnerada y hoy la tecnología pesa más que el arte. No se puede pretender demasiada originalidad luego de 50 años de un mismo movimiento. Todo lo nuevo tendrá que abrirse paso por sí mismo y crear su propio fenómeno si pretende sobrevivir. Ahora, si vamos a comparar el Metal con el rock en general, bien… el Metal tiene una ventaja: no necesita tanto de la exposición para mantener su status. Aunque no hubiese un Metallica o un Maiden sonando por ahí, siempre habrá una banda inventándose a sí misma lejos de la vidriera y generando nuevos entusiasmos.

¿Y a las bandas nacionales? ¿Qué espacio les queda para producir su arte, ser creativos y, al mismo tiempo, vivir de eso?.

El mismo que permite el sistema capitalista en todas partes. Lucha, que es cruel y es mucha pero no imposible. Los espacios hay que ganarlos, y la fantasía de que vas a salir por radio o televisión y todo el mundo te va a conocer es sólo eso, una fantasía.

V8, Hermética, Almafuerte… ¿Iorio es lo más grande del Heavy nacional?

Probablemente. Al menos es quien ha calado más hondo manteniéndose fiel a sí mismo. Pasó de ser un ídolo para el metalero a ser un referente popular que cualquiera puede citar o discutir. Esta capacidad de haberse convertido al mismo tiempo en un héroe de culto y de la cultura general, si no lo hace el más grande, al menos lo vuelve único.

Entre vos y yo : ¿Escuchas en tu casa el álbum negro de Metallica? ¿Lo tenes todavía?

¿Por qué “entre vos y yo”? Hasta donde yo entiendo, el álbum negro debe representar una auténtica gloria para cualquiera que disfrute de la música pesada. ¿Te imaginás a alguien preguntando si tiene vergüenza de tener en su casa el álbum blanco de los Beatles?

Para terminar… Nosotros, los que solo hablamos de música : ¿Tenemos algún futuro entre tanto terrícola?

Claro. La humanidad va hacia un enclave cultural poblado de nichos donde nada sobra y todo tiene cabida. Mientras la música signifique algo, quienes hablamos de música tendremos un papel que desempeñar.

MUCHAS GRACIAS CESAR!


Gracias a vos por la entrevista. ¡No detengas tu motor!

jueves, 30 de marzo de 2017

VAN HALEN – BIG BAD BILL IS SWEET WILLIAM NOW


“Big bad Bill…” es la historia del típico muchacho que suele meterse problemas y no contento con eso suele ser quien se impone a todos; o el que caga a palos a todos, para decirlo de una forma más coloquial. Hasta que un buen día llega el amor de su vida y entonces el grande y malo de Bill se transforma, al fin, en el dulce William. La canción data del año 1924 y es lo que se dice, todo un estándar, con versiones de distintos clases de artistas (desde jazz hasta country o bluegrass). Los Van Halen hicieron esta versión con un David Lee Roth bien negro y sumaron para la ocasión a Jan Van Halen. Quien, además de ser el padre de las criaturas en cuestión (Eddie y Alex) se desempeñó como clarinetista y saxofonista de Jazz tanto en Holanda como en EEUU. Pero en el año 1972 perdió accidentalmente el dedo medio de su mano izquierda y, desmoralizado, no volvió a tocar hasta esta oportunidad, cuando Van Halen editó en 1982 “Diver Down”.

Y buenas tardes, mucho gusto...